Os dejo el link de un artículo, a mi juicio, muy interesante:
http://jatorresmora.wordpress.com/2011/06/21/ser-politico-y-no-enterarse/
Os dejo el link de un artículo, a mi juicio, muy interesante:
http://jatorresmora.wordpress.com/2011/06/21/ser-politico-y-no-enterarse/
Publicado en Actualidad, Critica, Politica, Vero
No sé si estaréis de acuerdo conmigo. Pero creo que todo lo que se llama arte, hoy en día, no es tal. Y por contra, no reconocemos el arte que nos rodea, porque, quizás nos parece vandalismo, o quizás lo tenemos muy visto… Pero es que actualmente, se pueden hacer creaciones con lo que se quiera, con alambres, cubos, y un poco de pintura, tienes algo digno, de ser expuesto en el Reina Sofía, y no truños de metal retorcido que representan la vitalidad de la muerte (por ejemplo).Y es que creo, que cualquier objeto que podamos ver cotidianamente por la calle, o en casa, puede ser objeto de arte. Unos contenedores, unas baldosas sueltas, una papelera, etc. Por eso quisiera mostraros unos ejemplos que he visto por internet, aunque la mayoría son de los que podríamos reconocer como GRAFFITIS… pueden ir mucho más allá de una firma, un nombre.
Animaos a hacer Arte en la calle, que no es vandalismo. Coged 100 globos de colores y llenad una plaza, poneos una nariz de payaso y haced reír, sorprended a la gente… No os quedéis parados!!
Publicado en Critica, Libertad creativa, Ligero
Gregorovius oía en un susurro Montevideo vía la Maga, y quizá iba a saber por fin algo más de ella, de su infancia, si verdaderamente se llamaba Lucía como Mimí, estaba a esa altura del vodka en que la noche empieza a ponerse magnánima, todo le juraba fidelidad y esperanza, Guy Monod había replegado las piernas y los duros zapatos ya no se clavaban en la rabadilla de Gregorovius, la Maga se apoyaba un poco en él, livianamente sentía la tibieza de su cuerpo, cada movimiento que hacía para hablar o seguir la música.
Rayuela, Julio Cortázar
Publicado en Frases, Libertad creativa, Libros, Vero
La revolución no es una cena de gala. No es como una obra literaria o un dibujo o un tapiz. No puede llevarse a cabo con elegancia, tranquilidad y delicadeza. Ni con tanta suavidad, afabilidad, compostura, cortesía y generosidad. La revolución es una alzamiento, acto de violencia en el que una clase derroca a otra.
[...]
- Escucha Mathew, tú eres un gran cinéfilo.
- Si
- ¿Y por qué no ves a Mao como un gran director? Haciendo una película con millones de actores, con sus miles de guardias rojos, marchando juntos hacia el futuro, con un pequeño Libro Rojo en la mano. Libros, no armas. Cultura, no violencia. ¿No crees que sería una magnífica película épica?
- Supongo, pero… es fácil decir: Libros, no armas. Y no es cierto, no son libros. Es libro. Un libro, sólo es un libro.
- Cállate, hablas igual que mi padre.
- No, no… Escúchame. Esos guardias rojos a los que admiras llevan todos el mismo libro; y cantan las mismas canciones; y repiten como loros las mismas consignas. En esa gran película épica todos ellos son extras. Da miedo, me pone la piel de gallina. Siento decirlo, pero… para mí hay una clara contradicción.
- ¿Por qué?
- Porque si de verdad creyeras lo que estás diciendo estarías fuera.
- ¿Dónde?
- Ahí, en la calle.
- No sé a qué te refieres.
- Sï lo sabes, está pasando algo. Algo que podría significar algo importante, que podría hacer que las cosas cambien, incluso yo lo noto. Pero no estás fuera. Estás dentro conmigo, bebiendo vinos caros, hablando de cine, hablando de Maoísmo, ¿Por qué?
- Ya basta.
- No, dime por qué. Preguntate por qué. Porque no crees en ello de verdad, te compras la lámpara y cuelgas los pósters en la pared…
http://www.youtube.com/watch?v=wrdrO5i66uE&feature=related
El sonido de las olas era un bálsamo de paz y tranquilidad para ella. LLevaba mucho tiempo necesitando ese ensimismamiento de el ir y venir de las olas. Por fin había admitido que no podía con todo. Que los retos puestos por el camino eran demasiados. Había llegado muy lejos, de eso no tenía duda alguna. Pero también había llegado a la conclusión, muy parecida a la del personaje de Nati en La Colmena de que la vida no podía llenarse de filosofía del derecho y política, que hacía falta algo más. Que quería saltar por la ventana, como el protagonista de Los amantes del circulo polar, solo que no había ventana. Que echaba de menos los juegos de niños, el “Capaz o incapaz” y ver La vie en rose. Que quería cambiar, de eso no tenía duda. Terminar todo lo que había empezado; cerrar etapas; dejar por un tiempo de estar en la primera línea de todo y relajarse. Quizá dedicarse un tiempo a pasear únicamente por la playa, de ver un atardecer en la playa en la cala Joncols, aprender a patinar o a hacer surf. Conseguir tocar más de dos acordes con la guitarra, sentarse como loca a escribir y encauzar una jodida historia más larga que de costumbre…
Publicado en Libertad creativa, Vero
Tengo el placer de publicar de nuevo un texto del gran señor Jesús Martín Matallana, artista invitado que esperemos lo sea muchas más veces:
Otra vez. Muchos metros bajo el nivel del agua, demasiados quizá, buceando a ras del fondo en el mar de dudas de siempre. Puedo pensar, como ya es costumbre, que es un mal día, que será por el sueño o por haber dormido demasiado, por el agobio de no dejarle un respiro al tiempo o quizá por disponer de más horas vacías de la cuenta, para pensar y darle vueltas a cada pregunta que me asalta en los recovecos del día a día.
No sé a quién quiero engañar, si muy a menudo siento que ya ni siquiera soy capaz de engañarme a mí mismo. Sólo sé que ni quiero lo que tengo ni tengo lo que quiero. Bueno, tal vez no sea siempre así, pero sí demasiado a menudo, cada vez con más frecuencia. Todo ello demuestra que somos, y digo somos porque espero no ser el único en esto, inconformistas por naturaleza. Cualquier cosa sería capaz de llenarnos, de iluminar un poco nuestras vidas, hasta que esa lucecita cae en nuestras manos, apagándose repentinamente.
Es correr detrás de algo que inevitablemente siempre irá por delante, porque desde el momento que lo alcanzas pasa a quedarse rezagado, en un segundo plano, para perder toda la importancia que antes podía tener. Es una putada pero supongo que es parte del juego: perseguir metas, no alcanzarlas.
Publicado en Artista invitado., Libertad creativa, Vero
Quizá muy poca gente sabía que tras su fachada de mujer segura necesitaba los abrazos más fuertes del mundo, esos que apenas daba a ciertas personas. Que jamás volvería a ser la misma que hace 5 años. Que recordaba demasiadas fechas y la mayoría eran demasiado melancólicas. Que el mundo la venía grande en demasiadas ocasiones. Que se volvía loca en los conciertos. Que poca gente la había visto llorar desconsoladamente después de una película, sin que el motivo fuera la película. Que casi nadie sabía que le echaba cojones a la vida porque era a lo único que la habían enseñado. Que solía regalar sonrisas a muy poca gente. Que bajo toda su crueldad había un corazón sensible. Que se moría por conocer sitios. Que no sabía expresar sentimientos. Que demasiado poca gente entendía que no era valiente, ni independiente. Que soñaba con sentirse la protagonista de un cuento. Que echaba de menos a demasiadas personas. Que hipotecaría su futuro por volver a ciertos momentos del pasado. Que sólo sabía valorar las cosas cuando las perdía. Que sólo era capaz de escribir frases inconexas. Vicisitudes del destino, como su propia vida. Que casi siempre que elegía, se equivocaba. Que analizaba a las personas y eso no le permitía sorprenderse. Que luchaba por no vivir en papel milimetrado. Que quería cambiar su vida, pero no sabía hacia donde. Que se ahogaba después de nadar contracorriente. Que quizá se había equivocado de sitio, de época, de lugar…
Publicado en Libertad creativa, Vero
No estábamos enamorados, hacíamos el amor con un virtuosismo desapegado y crítico, pero después caíamos en silencios terribles y la espuma de los vasos de cerveza se iba poniendo como estopa, se entibiaba y contraía mientras nos mirábamos y sentíamos que eso era el tiempo. La Maga acababa por levantarse y daba inútiles vueltas por la pieza.
Rayuela, Julio Cortázar
Quizá sólo sea capaz de escribir cuando algo me ronda la cabeza. Cuando tengo inquietudes, problemas, dudas. Ya sean mías o ajenas. Supongo que será por eso de que considero que cada vez que me abro a una persona, sea más o menos, en temas personales o triviales, se llevan un trocito de mí, al igual que yo me quedo con una pequeña porción de ellos.
Hace poco, una persona me preguntó que cómo me veía en unos años, en mi futuro. Hacía demasiado que no me preguntaba eso realmente en serio. Después de un momento de duda, de pensar lo más rápido que pude, supe contestar. También dije que sólo era un sueño. Que difícilmente lo conseguiría.
Hoy se, que lo que esa persona me dijo, quizá sin darlo demasiada importancia es algo que siempre le agradeceré. Quizá sea de las pocas cosas que termine valorando de esa persona. Pero me marcó:
- Vero, si de verdad es lo que quieres, lucha por ello. Intenta conseguirlo.
Tal vez lo consiga. O tal vez no. Pero se que no llegaré a los 40 años pensando que no lo intenté, que andé un camino a sabiendas que no era el mío. Quizá el irnos del camino fácil o marcado cueste, el no asumir responsabilidades o no luchar hacia donde creemos que podemos llegar sea lo más fácil, pero estoy convencida de que llegará un día en que nos arrepintamos.
¡Ánimo! Que lleguéis tan lejos como anhelais.
Publicado en Critica, Libertad creativa, Vero